Con la entrada en vigor de la Resolución 1888 de 2025, Colombia da un paso decisivo en la modernización de su sistema de salud al establecer la interoperabilidad de la Historia Clínica Electrónica como un requisito obligatorio para los actores del sector.
Esta normativa exige a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), aseguradores y demás organizaciones garantizar el intercambio estructurado de información clínica, incluyendo el Resumen Digital de Atención (RDA), con el objetivo de mejorar la continuidad, calidad y oportunidad en la atención de los pacientes.
De esta forma, la interoperabilidad deja de ser una iniciativa tecnológica opcional para convertirse en un componente estructural del sistema de salud colombiano. Según expertos de InterSystems, compañía global especializada en soluciones de salud digital, el verdadero desafío no radica únicamente en conectar plataformas tecnológicas, sino en garantizar que la información clínica sea accesible, confiable y útil en el momento en que se toman decisiones médicas.
“La interoperabilidad no se trata solo de integrar sistemas. Se trata de asegurar que la información correcta esté disponible en el momento adecuado para mejorar la calidad de la atención y la seguridad del paciente”, señaló Andrés Torres, Sales Executive Latam de InterSystems.
En este contexto, la interoperabilidad permite consolidar información proveniente de múltiples fuentes —como registros clínicos, sistemas de laboratorio, imágenes diagnósticas y plataformas administrativas— en una visión integral del paciente, facilitando una atención más coordinada y eficiente.
Claves para una implementación efectiva
Para que esta transformación genere valor real en el sistema de salud, los expertos destacan cinco factores críticos:
- Infraestructura tecnológica robusta, que garantice conectividad segura y disponibilidad de la información en tiempo real.
- Adopción de estándares internacionales, como HL7 y FHIR, que faciliten la integración entre diferentes sistemas.
- Interoperabilidad semántica, que permita interpretar correctamente la información clínica más allá del intercambio de datos.
- Seguridad y gobernanza de la información, asegurando la protección de datos sensibles y el control de accesos.
- Enfoque en resultados clínicos, orientando la interoperabilidad hacia mejoras tangibles en la atención al paciente.
La correcta implementación de la interoperabilidad puede generar beneficios significativos para el sistema de salud colombiano, entre ellos:
- Reducción de exámenes duplicados
- Disminución de eventos clínicos adversos por falta de información
- Optimización de costos operativos
- Mayor eficiencia en los procesos de atención
- Mejora en la experiencia del paciente
La interoperabilidad en salud permite transformar los datos en decisiones más oportunas, seguras e informadas, mejorando la calidad de la atención y la sostenibilidad del sistema en Colombia. Más que integrar sistemas, se trata de usar la información de forma estratégica para beneficiar directamente a cada paciente.

