La inteligencia artificial ya ocupa un lugar central en la hoja de ruta de Calipso. La compañía argentina de software de gestión empresarial (ERP), adquirida por Visma en 2020, anunció que trabaja en nuevas generaciones de agentes inteligentes capaces de interactuar con datos de negocio, ejecutar tareas dentro de los sistemas y asistir a usuarios en procesos cada vez más complejos. Al mismo tiempo, la compañía informó que está reforzando su estrategia de crecimiento en el interior del país a través de una red ampliada de partners y nuevos desarrollos orientados a empresas medianas y PyMEs.
Los anuncios formaron parte de un encuentro que ejecutivos de la compañía mantuvieron con periodistas en sus oficinas de Vicente López, donde compartieron detalles sobre los próximos pasos de la empresa, el balance de adopción de MaIA —su plataforma de inteligencia artificial lanzada en 2025— y la visión de largo plazo para una industria que atraviesa una transformación acelerada.
«Estamos evolucionando hacia una compañía nativa de inteligencia artificial», resumió Pablo Macchi, managing director de Calipso. Según explicó, el objetivo ya no consiste únicamente en incorporar funcionalidades de IA dentro de los productos existentes, sino en desarrollar soluciones concebidas desde su origen bajo esa lógica.
Esa estrategia incluye la creación de equipos dedicados exclusivamente al desarrollo de nuevos productos y capacidades basadas en inteligencia artificial. «No se trata solamente de agregar IA a lo que ya existe. Estamos construyendo herramientas nuevas, pensadas desde el inicio para aprovechar estas tecnologías», señaló.
Uno de los proyectos más avanzados es la evolución de MaIA, el asistente de inteligencia artificial integrado al ERP de la compañía. Durante el último año, la herramienta se utilizó principalmente para soporte, asistencia a usuarios y resolución de consultas frecuentes.
Uno de los aprendizajes que dejó el primer año de uso de MaIA fue que saber preguntar resulta casi tan importante como la tecnología misma. Por eso Calipso comenzó a desarrollar una biblioteca de consultas y casos de uso que reúne ejemplos reales de interacción con la plataforma. La idea es que los usuarios puedan apoyarse en experiencias ya probadas para descubrir nuevas aplicaciones, formular mejores pedidos y acelerar la incorporación de inteligencia artificial en sus procesos cotidianos.
Con ese objetivo, Calipso comenzó a desarrollar, además, una serie de recomendaciones prácticas bajo la iniciativa «MaIA Tips», orientada a mostrar casos reales de uso y ayudar a los usuarios a formular mejores consultas, comprender las respuestas del sistema y descubrir nuevas aplicaciones dentro de su trabajo diario. «El mejor tip es usarla», sintetizan desde la compañía. La premisa es que la interacción constante permite ampliar el contexto, mejorar la experiencia y acelerar la incorporación de nuevas capacidades.
Ahora la empresa trabaja en una nueva etapa. «Estamos desarrollando MaIA Studio, que incorpora capacidades mucho más profundas de interacción con los datos de negocio», explicó Macchi.
La propuesta apunta a que los usuarios puedan consultar información en lenguaje natural, detectar anomalías operativas, identificar inconsistencias y obtener recomendaciones basadas en el análisis de grandes volúmenes de información.
Entre los casos de uso que más interés generan entre los clientes aparecen aquellos vinculados con la adaptación a cambios regulatorios. Reformas laborales, modificaciones tributarias y nuevas iniciativas de simplificación administrativa obligan a las empresas a ajustar procesos con rapidez. Según explicaron desde Calipso, una parte creciente del trabajo de desarrollo consiste en traducir esos cambios normativos a funcionalidades concretas dentro de las plataformas de gestión, permitiendo a los usuarios adecuar procedimientos y cumplir nuevas exigencias sin afectar la continuidad operativa. En algunos casos, incluso, avanzar hacia la ejecución de determinadas acciones dentro de los sistemas.
La evolución responde a una realidad que observan cada vez con más frecuencia entre sus clientes. «Las empresas tienen mucha información almacenada. El desafío ya no es capturar datos. El desafío es entenderlos y transformarlos en decisiones», sostuvo el ejecutivo.
Detrás de esa necesidad aparece una preocupación que Macchi identifica cada vez con mayor frecuencia entre empresarios y directivos PyME: comprender con precisión dónde se genera rentabilidad y dónde se pierden recursos. Tras años marcados por alta inflación y fuertes distorsiones económicas, muchas compañías comenzaron a revisar costos, márgenes y procesos con un nivel de detalle que antes no era habitual.
«Hoy las empresas necesitan entender mucho mejor su operación», señaló. En ese contexto, la capacidad de analizar grandes volúmenes de información y detectar patrones de comportamiento adquiere un valor creciente. La inteligencia artificial permite acelerar análisis que antes requerían días o semanas de trabajo manual y facilita la identificación de oportunidades de mejora dentro de procesos comerciales, financieros y operativos.
El despliegue de estas nuevas capacidades se realiza junto a clientes que participan en programas piloto y pruebas tempranas. Según detalló la compañía, la validación directa con usuarios finales se convirtió en una pieza clave para acelerar la adopción y ajustar funcionalidades antes de su lanzamiento general.
Mientras avanza en inteligencia artificial, Calipso también mantiene otra prioridad: ampliar su presencia territorial.
La compañía reforzó su estrategia de crecimiento en Argentina mediante una red de socios comerciales y tecnológicos que le permite llegar a regiones donde históricamente tenía menor penetración. Entre los focos de expansión aparecen polos productivos como Neuquén, impulsado por la actividad de Vaca Muerta, además de distintas provincias del centro y norte del país.
«Argentina sigue siendo un mercado estratégico para nosotros y vemos muchas oportunidades de crecimiento en el interior», afirmó Macchi.
La apuesta se apoya en un modelo que combina desarrollo propio, servicios de implementación y acompañamiento local a través de partners especializados. Según explican desde la empresa, la demanda proviene especialmente de organizaciones que buscan modernizar sistemas heredados, mejorar la trazabilidad de sus operaciones e incorporar herramientas de automatización y análisis.
La expansión se apoya además en una empresa que viene mostrando indicadores de crecimiento sostenido. Según datos compartidos durante el encuentro, Calipso factura actualmente alrededor de u$s 10 millones anuales y registró tasas de crecimiento cercanas al 15% anual durante los últimos años, impulsadas por la migración hacia modelos cloud, la incorporación de nuevas capacidades de automatización y la expansión de su base de clientes.
Para Nahuel Pailos, Sales Director de Calipso, la transformación tecnológica atraviesa hoy a empresas de prácticamente todos los sectores. «La conversación sobre inteligencia artificial dejó de estar limitada a las compañías tecnológicas. Hoy forma parte de las discusiones cotidianas de industrias, empresas de servicios, retail, educación y organizaciones de todo tipo«, señaló.
El respaldo de Visma también aparece como un factor relevante en esta etapa. El grupo europeo, que supera las 300 compañías adquiridas a nivel global y mantiene una fuerte estrategia de expansión en América Latina, aporta escala, recursos y estándares que permiten acelerar los desarrollos locales.
Durante el encuentro, los ejecutivos también destacaron que Visma mantiene una política activa de adquisiciones y que América Latina continuará ocupando un lugar central dentro de esa estrategia. Según explicaron, el grupo prevé seguir incorporando compañías de software en la región y fortalecer su estructura local para acompañar ese crecimiento.
En ese marco, la compañía trabaja en la consolidación de equipos especializados en fusiones y adquisiciones con presencia regional, una señal de la importancia que el mercado latinoamericano tiene dentro de los planes de expansión del grupo.«Estamos atravesando un momento de cambio muy profundo. La inteligencia artificial modifica la forma en que desarrollamos software, la manera en que trabajan las organizaciones y también las expectativas de los usuarios. Nuestro desafío es acompañar esa transformación con productos que generen valor real», concluyó Macchi.

