Apple ha presentado una demanda formal contra OpenAI y dos de sus antiguos empleados, alegando un esfuerzo coordinado para sustraer secretos comerciales críticos. Según la demanda, la información robada incluye diseños de productos, procesos de fabricación y estrategias de la cadena de suministro.
Puntos clave de la acusación:
- Tang Tan bajo la mira: El actual jefe de hardware de OpenAI (y ex Apple) es acusado de enviarse información confidencial sobre proveedores antes de renunciar. Además, se alega que instruyó a candidatos en entrevistas de trabajo para que llevaran prototipos y piezas reales de Apple como parte de sesiones de «mostrar y contar».
- Vulnerabilidad de red: Otro ex empleado habría mantenido acceso a las redes de Apple tras su salida, descargando archivos sobre productos no lanzados y burlándose de la seguridad interna en mensajes donde afirmaba: «es tan gracioso que aún pueda acceder al almacenamiento de red».
- Coacheo para el robo: Este mismo individuo habría entrenado a nuevos reclutas de OpenAI sobre cómo evadir al equipo de seguridad de Apple mientras copiaban archivos confidenciales.
El contexto estratégico
Este enfrentamiento ocurre mientras OpenAI se expande agresivamente hacia el desarrollo de dispositivos físicos (tras adquirir la startup de Jony Ive) y se prepara para una salida a bolsa (IPO). A pesar de la gravedad de estas acusaciones, Apple ha aclarado que este litigio es independiente de su acuerdo comercial para integrar ChatGPT en su ecosistema de «Apple Intelligence».
Esta demanda subraya la intensificación de la competencia en el sector de la IA, donde el talento y la propiedad intelectual se han convertido en el campo de batalla principal.

