Para las empresas que necesitan monitorear cultivos, controlar infraestructuras, gestionar activos o supervisar operaciones en zonas apartadas, la falta de cobertura terrestre puede convertirse en una limitación para desplegar y operar dispositivos conectados. Aunque Colombia continúa avanzando en la expansión de sus redes móviles, la cobertura no es homogénea en todo el territorio.
Colombia alcanzó los 10 millones de accesos 5G durante el primer trimestre de 2026, pero esta tecnología tenía presencia en cerca del 12 % de los municipios del país, de acuerdo con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC). A nivel global, alrededor del 20% de la superficie terrestre cuenta con cobertura de redes móviles terrestres, dejando amplias extensiones del territorio fuera del alcance de estas infraestructuras, según indica la GSMA.
En este contexto, la conectividad satelital de órbita baja (LEO) se presenta como una alternativa para empresas que necesitan conectar dispositivos IoT en lugares donde no existe cobertura celular.
Durante la pasada Feria Internacional de Seguridad ESS+ 2026, ALAI Secure, primer operador M2M/IoT especializado en seguridad Telco y en la gestión de comunicaciones de misión crítica, presentó en Colombia una nueva capacidad de conectividad satelital LEO, específicamente orientada a comunicaciones IoT y M2M, que complementa la conectividad celular terrestre.
La propuesta está dirigida al mercado empresarial, particularmente a compañías que despliegan dispositivos en territorios extensos o de difícil acceso. A diferencia de los servicios satelitales convencionales destinados a proporcionar conexión a Internet de banda ancha, esta tecnología está pensada para dispositivos que necesitan intercambiar pequeñas cantidades de información y operar con un consumo reducido.
Entre sus posibles aplicaciones se encuentran la telemetría en explotaciones mineras y agropecuarias, el monitoreo de cultivos, la supervisión de infraestructura, el control de luminarias públicas, los sensores ambientales y los sistemas de seguridad, entre otros dispositivos que pueden encontrarse fuera de las zonas de cobertura móvil.
“Para una empresa, perder la conectividad de un dispositivo puede significar perder visibilidad sobre una operación. En minería, agro o infraestructura pública existen equipos que deben funcionar en lugares donde no necesariamente hay una red celular disponible. La conectividad satelital permite ampliar las posibilidades de esos despliegues y llevar el IoT empresarial a zonas que antes estaban limitadas por la cobertura”, explica Ricardo Orjuela, Gerente Regional de Ventas Latam de ALAI Secure.
Una conectividad diseñada para el IoT empresarial
La principal diferencia frente a los servicios tradicionales de conectividad satelital está en el tipo de información que se transmite. En un despliegue IoT no necesariamente se requiere enviar grandes volúmenes de datos: muchas aplicaciones necesitan que un sensor reporte una variable, que un equipo envíe una alerta o que una plataforma reciba periódicamente información sobre el estado de un activo.
Por eso, la nueva capacidad utiliza conectividad de bajo ancho de banda, orientada específicamente a comunicaciones entre máquinas. La conectividad terrestre continúa disponible cuando existe cobertura, mientras que la satelital permite atender aquellos puntos donde la infraestructura móvil no llega.
Así, las empresas pueden plantear proyectos de IoT en lugares como un cultivo alejado de un centro urbano, una operación minera, una estación remota o una red de luminarias, donde la disponibilidad de una red celular puede ser limitada.
“El valor está en poder llevar el dispositivo hasta donde está la operación y no tener que limitar la operación al lugar donde existe conectividad”, concluye Orjuela.
La llegada de esta alternativa coincide con los esfuerzos que adelanta Colombia para ampliar la conectividad en zonas rurales y apartadas. Durante 2026, el Ministerio TIC, la Comisión de Regulación de Comunicaciones y la Agencia Nacional del Espectro han impulsado iniciativas regulatorias y de infraestructura relacionadas con nuevas alternativas de conectividad, incluyendo soluciones satelitales para territorios con dificultades de acceso.
En este escenario, la conectividad satelital aplicada al IoT, representa una posibilidad complementaria a las redes móviles: permitir que las empresas mantengan conectados dispositivos que forman parte de sus operaciones incluso en lugares donde la cobertura terrestre presenta limitaciones.

