En la intersección entre la gestión empresarial y la robótica industrial, Intel y SAP han presentado una prueba de concepto que demuestra el potencial de la IA física (Physical AI) en la automatización de almacenes.
Del software al robot (y de vuelta)
El proyecto une el sistema de gestión SAP Extended Warehouse Management (SAP EWM) con plataformas de hardware y software de IA en el borde (Edge AI) de Intel. El flujo funciona como un ciclo cerrado entre la tecnología de la información (IT) y la tecnología operativa (OT):
- Orquestación empresarial: SAP EWM envía solicitudes de trabajo basadas en el contexto y las reglas del negocio.
- Ejecución robótica autónoma: Los robots impulsados por procesamiento heterogéneo de Intel (que combina CPU, GPU y NPU) interpretan la orden, navegan por el entorno y transportan los materiales de forma autónoma.
- Retroalimentación en tiempo real: Los robots informan sobre el estado de la tarea y posibles incidencias directamente al sistema de SAP, completando el flujo de trabajo.
¿Por qué marca la diferencia?
A diferencia de los robots automatizados independientes, esta arquitectura se caracteriza por ser abierta y agnóstica, lo que permite a las empresas trabajar con diferentes fabricantes de robots, sistemas operativos y modelos de IA sin quedar atadas a un proveedor específico. En la práctica, esta integración demostró reducir las distancias de transporte y eliminar tareas manuales repetitivas, sentando las bases para una fuerza laboral física inteligente y escalable a nivel empresarial.

