El año 2025 fue dinámico en el mundo de la tecnología empresarial (TI), desde el surgimiento de agentes de IA hasta las nuevas exigencias de soberanía. Pero ¿qué estamos viendo en este 2026?
Los ejecutivos de Red Hat abordaron esta pregunta y compartieron sus perspectivas para este año, destacando los cambios de mentalidad y las nuevas prioridades que deberían guiar a los líderes de TI. A continuación, su perspectiva.
Ashesh Badani, vicepresidente sénior y chief product officer
Los líderes tecnológicos siguen divididos entre numerosas prioridades, algo que se hace aún más evidente este 2026. Por un lado, necesitan fomentar el uso de la IA para lograr un retorno de la inversión (ROI) más rápido, manteniendo al mismo tiempo las medidas de seguridad y privacidad adecuadas. Por otro lado, también deben modernizar los sistemas y abordar la deuda técnica, así como impulsar entornos híbridos, en un momento en que crece el interés por la TI soberana. Simultáneamente, necesitan garantizar que sus equipos sean lo suficientemente capacitados y ágiles no solo para mantenerse al día, sino también para prosperar en este panorama.
Con el ritmo acelerado de la evolución de la IA, esperamos que el valor de una plataforma abierta, capaz de escalar y satisfacer prioridades dinámicas y, a menudo contradictorias, sea aún más reconocido en 2026.
Mike Ferris, vicepresidente sénior, chief operating officer y chief strategy officer
Estamos llegando a un punto de inflexión donde la modernización de TI ha dejado de ser un simple objetivo de eficiencia para convertirse en una cuestión de supervivencia. Las empresas se encuentran atrapadas entre fuerzas opuestas: la volatilidad del mercado de la virtualización y la imperiosa necesidad de adoptar la IA. Estas dos presiones están exponiendo la deuda técnica como nunca, convirtiéndola de un inconveniente operativo en un obstáculo insalvable capaz de frenar la innovación. Todo esto mientras las demandas empresariales siguen acelerándose.
Para tener éxito, las empresas necesitarán tecnología que construya un puente, conectando la estabilidad confiable de los sistemas existentes con sistemas flexibles e inteligentes —como los agentes de IA, por ejemplo— donde sabemos que la innovación surgirá en el futuro. Las plataformas que aprovechan las inversiones existentes en personas y procesos, a la vez que se adaptan a las capacidades futuras, impulsarán la industria. Retrasar este trabajo siempre ha sido arriesgado, pero en 2026 los riesgos son aún mayores. Es ahora o nunca para construir las bases tecnológicas de su futuro.
Brian Stevens, vicepresidente sénior y director de tecnología de IA
En los últimos tres años, la industria ha sido testigo de inversiones masivas en el entrenamiento de modelos de razonamiento generativo en laboratorios de vanguardia de todo el mundo. El resultado ha sido una amplia gama de modelos potentes, ahora disponibles tanto en código abierto como en versiones propietarias.
En el último año, hemos presenciado el avance de los agentes de IA, impulsados por estos modelos más sofisticados e integrados en un amplio ecosistema de herramientas, datos y sistemas. Lo que esto proyecta es un claro cambio de enfoque: el énfasis ahora está en las plataformas de inferencia, lo que implica plataformas de producción para ejecutar estos agentes de forma escalable, eficiente, fiable y segura.
Chris Wright, director de tecnología y vicepresidente sénior de ingeniería global
Nos encontramos en el inicio de una nueva era tecnológica caótica, donde el ritmo acelerado de innovación en IA generativa está transformando el funcionamiento de todas las empresas. La IA no puede ser una solución que busca un problema; necesita estar conectada con casos de uso reales. Esto significa que los CIO deben garantizar que estos casos de uso de IA pasen de la prueba de concepto a la producción.
Con la velocidad a la que evoluciona la IA, las empresas necesitan la capacidad de integrar rápidamente nuevas tecnologías en un entorno de producción, donde el valor se pueda obtener de inmediato en una plataforma común, estable y fiable.
De cara a los próximos años, esta flexibilidad debe ser fundamental para los CIO: las plataformas abiertas que conectan sistemas heterogéneos, diferentes cargas de trabajo (desde aplicaciones tradicionales hasta agentes de IA) y múltiples requisitos serán esenciales. En otras palabras: es necesario adaptarse a las demandas de producción actuales y, al mismo tiempo, prepararse para las cargas de trabajo de IA futuras.

