En un escenario global marcado por el cambio climático y la urgencia de operar de manera más eficiente, Colombia avanza en una transición energética que abre oportunidades para modernizar la industria y reducir sus impactos ambientales. El país ha fortalecido su regulación, impulsado incentivos tributarios y líneas de crédito verdes que facilitan la adopción de tecnologías limpias en diferentes sectores productivos, alineándose con la Hoja de Ruta para la Transición Energética Justa del Ministerio de Minas y Energía.
Aunque Colombia solo aporta el 0,4% de las emisiones globales, ha asumido compromisos ambiciosos: reducir sus emisiones en un 51% para 2030 según la NDC de 2020, y avanzar hacia un máximo de 155-161 MtCO₂eq en 2035 según la actualización de 2025, con carbono neutralidad en 2050. Estos objetivos, sumados al entorno regulatorio y financiero favorable, posicionan al país como un territorio propicio para acelerar la digitalización y la sostenibilidad industrial.
En Colombia, la regulación, los incentivos tributarios y las líneas de crédito verdes facilitan la inversión en tecnologías limpias. Hoy, una empresa puede deducir hasta el 50% de sus inversiones en eficiencia energética según el artículo 11 de la Ley 1715 de 2014, y acceder a financiamiento preferencial para modernizar su operación. Esto acelera la adopción de soluciones digitales que impulsan una industria más sostenible y competitiva.
En este contexto, la industria del petróleo y gas continúa siendo uno de los sectores más desafiantes debido a sus procesos intensivos en energía y a fuentes críticas de emisiones, como la extracción, la refinación, el flaring (quemado en antorcha o venteo de gas natural), las fugas de metano y el transporte de hidrocarburos. Estas condiciones han llevado a las compañías del sector a replantear sus modelos operativos. Por ello, la eficiencia energética se convierte hoy en un pilar fundamental para producir más con menos, mejorar la competitividad y avanzar hacia operaciones alineadas con las metas climáticas del país.
¿Qué retos marcan el futuro sostenible del sector?
Las empresas enfrentan tres grandes retos:
- Transparencia de consumos y emisiones. Entender con precisión cuánto consumen las áreas de producción, cuánto cuestan esos consumos y cuántas emisiones generan es crucial para tomar decisiones informadas. Esto incluye agua, gas, electricidad y otras fuentes energéticas. La digitalización permite tener trazabilidad y control en tiempo real, optimizando procesos y reduciendo pérdidas.
- Producir más con menos recursos. La generación de indicadores energéticos (EnPIs), líneas base y análisis de datos permite identificar oportunidades de mejora, gestionar la energía de manera inteligente y aumentar la productividad sin incrementar el consumo. Tecnologías como software de monitoreo, sistemas de calidad de energía, mantenimiento predictivo basado en IA, automatización y gemelo digital permiten un control operativo más eficiente.
- Medir la huella de carbono por producto (PCF). La tendencia global exige que las compañías publiquen la huella de carbono de sus productos, considerando toda la cadena productiva: desde proveedores (cradle-to-gate), procesos internos (gate-to-gate) y emisiones entregadas al cliente. Soluciones como SiGREEN permiten realizar este cálculo con mayor precisión, integrando datos reales y certificados, junto con Siemens PSE technology para modelos consistentes offline, online y web.
Para enfrentar estos retos, la adopción de marcos como ISO 50001, sistemas de monitoreo en tiempo real y herramientas de análisis energético se ha vuelto indispensable. Estas permiten implementar ciclos de mejora continua (PHVA: Planear-Hacer-Verificar-Actuar), fundamentales en la gestión moderna del consumo energético. Así como cambios operativos, mantenimiento optimizado, mejoras tecnológicas, reingeniería de procesos y herramientas para la captura centralizada de datos –como la extracción de datos en campos sin acceso al skid y medición segura de combustibleson parte de las medidas que ayudan a las empresas a reducir sus consumos y emisiones.
La transición energética en Colombia es una oportunidad estratégica para modernizar infraestructuras, elevar la eficiencia operativa y reducir la huella ambiental, en un escenario global que demanda mayor sostenibilidad y resiliencia frente al cambio climático. En sectores de alto consumo energético como oil & gas, la eficiencia va mucho más allá de disminuir el uso de energía: implica entenderlo a fondo, gestionarlo con inteligencia y decidir con datos en tiempo real. Hoy las infraestructuras críticas requieren visibilidad completa de su desempeño energético para optimizar operaciones, eliminar pérdidas y acelerar el camino hacia un futuro más limpio y competitivo.” David Peña, Country Business Manager de Smart Infrastructure, Siemens Colombia.
¿Cuál es el siguiente paso en la industria?
La medición y gestión del CO₂ se convierten en una herramienta fundamental para cumplir con normas como la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD), que exige identificar y reportar emisiones de alcances 1, 2 y 3. Con soluciones como SiGREEN, las empresas pueden integrar datos de proveedores, procesos y transporte para contar con informes completos y precisos, apoyados en PCF para la gestión y balance de CO2.
“En la industria de oil & gas, avanzar en descarbonización y eficiencia exige una operación más conectada, segura y controlada. La integración entre sistemas de campo, redes OT/IT y herramientas de ingeniería digital, junto con el uso de analítica avanzada e inteligencia artificial, permite anticipar comportamientos del proceso, optimizar las estrategias de control y reducir pérdidas operativas.” Sergio Álvarez, Vertical Sales Manager, Siemens Colombia.

