“Latinoamérica enfrentará en 2026 un escenario de ciberamenazas más intenso y complejo, impulsado por la acelerada digitalización, el uso masivo de servicios móviles y la persistencia de brechas estructurales en seguridad”, concluye el informe ‘Tendencias en Ciberseguridad 2026’, realizado por la multinacional S2GRUPO, experta en ciberseguridad, ciberdefensa y ciberinteligencia.
En sintonía con esta conclusión, Marc Parra, analista de ciberinteligencia en S2GRUPO, presentó durante el webinar ‘Ciberinteligencia aplicada: cómo anticiparse a los riesgos que marcarán 2026’ los cuatro principales retos a los que se enfrenta América Latina en 2026: 1). Entorno impulsado por digitalización acelerada, 2). Inteligencia Artificial (IA) ofensiva como multiplicador de amenazas, 3). Ransomware como amenaza estructural y 4). Aumento del malware bancario.
La incorporación de la IA ofensiva tanto por grupos criminales como por actores APT (grupos de ciberoperaciones respaldados por Estados), es un fenómeno global del que América Latina no escapa. Algunos actores estatales como APT28 (Rusia), Lazarus (Corea del Norte) o Charming Kitten (Irán), ya utilizan IA para incrementar la tasa de éxito de sus campañas y elevar el nivel de riesgo para gobiernos, empresas y ciudadanos.
En cuanto al ransomware, este seguirá siendo una de las principales amenazas, con especial impacto en sectores críticos como energía, transporte, telecomunicaciones, manufactura, salud, gobierno y servicios financieros. A nivel mundial, durante 2025, los sectores manufacturero, tecnológico y sanitario fueron los más atacados, y se prevé que esta tendencia continúe en 2026. La dependencia de la continuidad operativa en manufactura, la sensibilidad de la propiedad intelectual en tecnología y la criticidad de los datos médicos en salud convierten a estas industrias en objetivos prioritarios.
Por otro lado, “el malware en aplicaciones móviles bancarias crecerá de forma acelerada, buscando robar credenciales y manipular transacciones en un contexto de fuerte dependencia de la banca móvil. Asimismo, el abuso de códigos QR y comunicación de campo cercano (NFC por sus siglas en inglés) se perfilan como vectores de fraude y phishing, aprovechando su uso generalizado en pagos digitales”, según recoge el informe de cibertendencias 2026 de S2GRUPO.
“América Latina enfrenta un punto de inflexión en materia de ciberseguridad. Los grupos criminales y estatales están incorporando IA para aumentar la efectividad de sus ataques, lo que exige una respuesta más rápida y coordinada. La resiliencia digital ya no es opcional, es el único camino para proteger a ciudadanos, empresas y gobiernos en un entorno de amenazas cada vez más sofisticado”, afirma Enrique Fenollosa, LATAM General Manager de S2GRUPO.
Ante este panorama los expertos de S2GRUPO subrayan la necesidad de reforzar estrategias de gestión de identidades, segmentación de redes, gobernanza del uso de IA, protección del ecosistema móvil y automatización de respuesta. La resiliencia digital será clave para enfrentar un entorno de amenazas más móviles, automatizadas y orientadas a la interrupción de servicios.

