NEC, en asociación con la Universidad de Nueva York (New York University – NYU), evaluó los impactos económicos más amplios de un proyecto de protección contra inundaciones implementado en la isla de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Esto se llevó a cabo mediante la construcción de modelos de análisis de valor para cinco áreas temáticas, entre ellas infraestructura de transporte, vivienda, salud mental y otras. Los resultados indicaron que podrían evitarse pérdidas de hasta aproximadamente 800 millones de dólares estadounidenses.
La evaluación se realizó como parte del Programa Capstone de la Escuela de Ingeniería Tandon de la NYU, que busca resolver desafíos del mundo real mediante la integración de tecnología y negocios. NEC se incorporó al programa en septiembre de 2025 con el tema “Finanzas de Adaptación Digital para la Resiliencia Urbana”. La participación de NEC en este tipo de iniciativas refleja su propósito de generar valor para la sociedad a través de la tecnología, orientando su capital intelectual y su capacidad de innovación hacia proyectos que resuelvan desafíos críticos y promuevan impactos positivos y duraderos en la vida de las personas en todo el mundo.
Con base en esta evaluación, NEC y la NYU firmaron un Memorando de Entendimiento (MOU) para promover estudios adicionales en las áreas de prevención de desastres urbanos, resiliencia y tecnologías avanzadas, profundizando las iniciativas orientadas a resolver vulnerabilidades urbanas y sociales.
En los últimos años, los efectos del cambio climático han incrementado la demanda de acciones corporativas más sólidas y de una mayor resiliencia urbana para enfrentar estos desafíos. Sin embargo, las iniciativas destinadas a fortalecer la resiliencia —especialmente los proyectos cuyos beneficios son difíciles de cuantificar— suelen enfrentar obstáculos relacionados con el cálculo del retorno sobre la inversión (ROI), la toma de decisiones de inversión y la obtención de financiamiento para su desarrollo.
Para abordar este desafío, NEC está utilizando su experiencia en modelado de cadenas de valor y tecnologías digitales para demostrar cuantitativamente los impactos económicos en áreas donde los resultados tradicionalmente son difíciles de medir, como la preparación ante desastres, el mantenimiento preventivo, la sostenibilidad y la planificación de continuidad de negocios (BCP). El objetivo es apoyar la toma de decisiones y facilitar el acceso al financiamiento.
Contexto de la Evaluación
Tras los daños causados por el huracán Sandy en 2012, que provocó pérdidas económicas en cascada en toda la ciudad de Nueva York, aumentó significativamente la conciencia sobre los riesgos que las inundaciones costeras e interiores representan para la economía urbana y las comunidades locales.
En la Península de Rockaway, foco de esta evaluación, se vienen ejecutando desde 2020 proyectos como la construcción de dunas, el refuerzo de la línea costera y el desarrollo de diques, en el marco del Greater Rockaway Resilience Plan.
La evaluación se realizó para demostrar un marco de toma de decisiones y diferentes enfoques de financiamiento para proyectos que generan beneficios amplios, pero cuyos impactos suelen ser difíciles de cuantificar. Para ello, se analizaron los impactos económicos derivados de este conjunto de iniciativas.
Se elaboró un diagrama de cadena de valor para visualizar los diversos beneficios generados por los proyectos implementados. Se desarrollaron modelos analíticos para cinco de los temas considerados más relevantes. Los impactos económicos fueron calculados con base en datos de huracanes anteriores y sus daños, así como en proyecciones futuras derivadas de escenarios de riesgo de inundación.
Específicamente para temas como la protección de los recursos turísticos mediante la prevención de la erosión costera, la reducción del riesgo de daños a la infraestructura de transporte y a las viviendas, así como la mitigación de los impactos en la salud mental de los residentes, se integraron datos espaciales y económicos, tales como uso del suelo, tributación, demografía y mapas, con información relacionada con desastres, como riesgos de inundación y escenarios de daños causados por inundaciones, y se analizaron utilizando Sistemas de Información Geográfica (SIG). Al cuantificar y visualizar dónde ocurrirían las inundaciones, quiénes resultarían afectados y cuáles serían los impactos en cascada derivados de ellas, fue posible convertir en términos monetarios los daños evitados, el nuevo valor generado y las pérdidas potenciales.
Además, la validez de los resultados estimados fue verificada mediante comparaciones con casos anteriores e investigaciones existentes. También se realizaron entrevistas con actores locales y residentes sobre los cambios observados antes y después de la implementación del proyecto de protección contra inundaciones.
Asimismo, se consultó a instituciones financieras desde la perspectiva de la evaluación de proyectos relacionados con finanzas de impacto y prácticas de inversión. A través de estos análisis prácticos y multidimensionales, fue posible demostrar los efectos del proyecto.
Roles de NEC y la NYU
NEC es responsable de la concepción del proyecto, la identificación de desafíos sociales desde una perspectiva empresarial y el apoyo a la implementación desde enfoques prácticos y sociales.
Por su parte, la NYU Tandon School of Engineering, Center for Urban Science and Progress, es responsable de la concepción del proyecto, el suministro de marcos metodológicos (Programa Capstone), experiencia sectorial, redes de relacionamiento y conocimiento técnico, orientación de estudiantes, análisis de riesgos, modelado de daños en cascada derivados de riesgos físicos y de la infraestructura urbana, así como del apoyo a la toma de decisiones y la consolidación de los resultados.
Perspectivas Futuras
Con base en el Memorando de Entendimiento (MOU), ambas partes explorarán oportunidades para la implementación práctica de los resultados en la sociedad, incluido el trabajo conjunto con instituciones financieras sobre el potencial de nuevos métodos de financiamiento habilitados por la cuantificación de los impactos económicos mediante tecnologías como el análisis de imágenes satelitales, la inteligencia artificial (IA) y la teledetección.
“La pregunta fundamental del CERA Lab es: ‘¿Dónde, para quién y cuánto daño se propaga en cascada?’. En este estudio, integramos espacialmente datos de riesgo de inundación y datos socioeconómicos relacionados con transporte, vivienda y salud mental en la Península de Rockaway, en Nueva York, y cuantificamos los múltiples beneficios generados por las inversiones en prevención de desastres.
Históricamente, estos beneficios permanecían invisibles y, por ello, eran frecuentemente excluidos de los procesos de decisión de inversión. Esta investigación ofrece un marco para llenar ese vacío.
Hacer visibles estos beneficios invisibles tiene el potencial de influir en las decisiones de políticas públicas y financiamiento, y no solo en la investigación académica. En mi trabajo en el Panel de Cambio Climático de la Ciudad de Nueva York, observo diariamente cómo las evaluaciones de impacto climático se incorporan a las políticas urbanas. Esta investigación también fue concebida desde esa perspectiva, y considero sumamente significativo que, a través de la colaboración con NEC, hayamos podido demostrar cómo un marco académico puede ampliar las posibilidades de evaluación y financiamiento de proyectos reales”, afirmó Yuki Miura, profesora asistente del Departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial, Center for Urban Science and Progress (CUSP), Escuela de Ingeniería Tandon de la NYU; directora del Climate, Energy, and Risk Analytics Lab (CERA Lab); y miembro del New York City Panel on Climate Change (NPCC).
“Los perjuicios económicos asociados al cambio climático son, en realidad, más pronunciados en los países desarrollados. Si bien fortalecer la resiliencia es urgente, los esfuerzos de los sectores público y privado suelen permanecer fragmentados. Además, en los proyectos individuales, el retorno sobre la inversión suele ser incierto, lo que dificulta la toma de decisiones y la obtención de recursos. Esta investigación presenta un marco básico para evaluar el impacto económico de proyectos cuyos efectos son ambiguos y sugiere el potencial de ampliar los métodos de financiamiento en el futuro. Nos complace compartir estos resultados en colaboración con la NYU, a través de un proyecto centrado en una ciudad global como Nueva York”, enfatizó Ryutaro Adachi, Executive Professional de la División de Desarrollo de Negocios GX de NEC Corporation.

