Un estudio de Forrester con más de 500 líderes del sector de pagos muestra que, aunque la tokenización está creciendo rápidamente en LATAM, las organizaciones deben adoptar un enfoque más estratégico para aprovechar todo su potencial y prepararse para la próxima generación de pagos digitales y orientados por agentes (AI).
Un mercado de alto crecimiento y transformación estructural
Impulsada por el crecimiento del comercio digital, América Latina se consolida como una de las regiones más dinámicas del mundo en materia de pagos.
La región cuenta con más de 300 millones de consumidores digitales, con el móvil como eje de las transacciones. Al mismo tiempo, los pagos digitales están transformando el ecosistema. Para 2030, representarán cerca de dos tercios de las transacciones de eCommerce y casi la mitad de los pagos en punto de venta, reflejando una transición clara hacia experiencias de pago digitales, en tiempo real e integradas.
Esta evolución se apoya en innovaciones como los pagos en tiempo real (ej. Bre-B, Pix), la expansión de billeteras digitales y soluciones basadas en tokens como Click to Pay.
En conjunto, estas tendencias reflejan que América Latina no solo mantiene un crecimiento sostenido, sino que avanza hacia un ecosistema de pagos cada vez más digital, interconectado e impulsado por la innovación.
De la adopción a un modelo token-centric
La tokenización en LATAM está creciendo rápidamente, pero principalmente a través de casos de uso aislados.
Un modelo token-centric supone que la tokenización se convierte en la base para gestionar pagos de forma consistente entre distintos canales y ecosistemas, lo que permite:
- Experiencias de cliente consistentes
- Control en tiempo real y gestión del ciclo de vida
- Mejor desempeño, seguridad y escalabilidad
Este cambio de funcionalidad a base estructural define la siguiente etapa de la tokenización y explica por qué muchas organizaciones aún no logran aprovechar todo su valor estratégico.
El estudio, realizado por Forrester y comisionado por Thales, identifica tres desafíos principales para las organizaciones de la región:
- Adopción alta, pero táctica: En LATAM, la tokenización responde principalmente a necesidades como autorización, fraude y cumplimiento, lo que limita su impacto estratégico.
- Complejidad para escalar: La mayoría de las organizaciones sigue en etapas iniciales; solo el 34% alcanza niveles avanzados. Factores como calidad de datos, falta de talento y sistemas legacy frenan la evolución.
- Predominio de modelos híbridos: El 76% de las organizaciones ya depende de socios para operar la tokenización a escala, reflejando la necesidad de especialización y colaboración.
«La tokenización está entrando en una nueva etapa en América Latina. Hoy el desafío ya no es sumar más casos de uso, sino convertirla en una capacidad que haga parte de la estrategia de pagos de las organizaciones. La región cuenta con una alta adopción y un ecosistema que sigue evolucionando, por lo que el foco debe estar en integrar las capacidades existentes para ofrecer una mejor experiencia al cliente, fortalecer el desempeño y prepararse para la próxima generación de pagos. En ese camino, contar con un socio especializado resulta fundamental para acelerar esa evolución de forma segura y escalable», afirma José Rabello, Director de Ventas para Banca y Servicios de Pago para los Países Andinos y el Caribe de Thales.
En Thales, trabajamos con emisores para estructurar su enfoque, conectar capacidades y alinear la tokenización con objetivos de largo plazo, ayudándolos a avanzar hacia modelos más coherentes y escalables, como se refleja en nuestro enfoque de tokenización de pagos.
La prioridad es asegurar que la tokenización no solo soporte los pagos actuales, sino la próxima generación del comercio.

