En Colombia, la logística desempeña un papel cada vez más estratégico en el crecimiento empresarial. La necesidad de atender nuevos mercados, optimizar recursos y cumplir plazos de entrega más precisos impulsa la modernización de las operaciones. Esta evolución se refleja también en la inversión y en la relevancia macroeconómica del sector: el segmento de transporte, almacenamiento y comunicaciones representa cerca del 7% del PIB nacional de acuerdo con cifras del Ministerio de Transporte, posicionándose como un motor crucial para la competitividad del país.
En corredores urbanos y regionales altamente congestionados como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, las empresas de consumo masivo, retail, salud y construcción enfrentan diariamente severos desafíos operativos. Según la Cámara de Comercio de Bogotá y gremios del sector, los costos logísticos en Colombia representan en promedio entre el 12.5% y el 13.5% de las ventas de las empresas, una cifra por encima del promedio de la OCDE donde no supera el 9%.
Factores como los embotellamientos urbanos, el estado de la infraestructura vial, las restricciones de circulación (como los horarios de carga y pico y placa) y ventanas de entrega cada vez más estrictas añaden complejidad a la planificación diaria. Ante este escenario, las compañías necesitan mayor capacidad para ajustar sus rutas y tomar decisiones dinámicas mientras los vehículos están en movimiento.
‘’Planificar rutas manualmente en un entorno vial complejo y dinámico como el colombiano hace que cualquier operación sea altamente vulnerable. La tecnología aplicada a la logística no busca únicamente monitorear vehículos; permite a las empresas anticipar desvíos, proteger sus márgenes financieros y evitar que una entrega incumplida afecte la relación con el cliente’’, explicó Juan Angel Country Manager de Descartes + Drivin Colombia.
Uno de los principales desafíos se encuentra en las operaciones que aún organizan sus envíos mediante hojas de cálculo, tablas estáticas o el conocimiento empírico de conductores y planificadores. Los sistemas de gestión del transporte (TMS) permiten optimizar rutas y realizar ajustes en tiempo real según las condiciones operativas de las vías colombianas. Estas soluciones también digitalizan la prueba de entrega (POD) mediante fotografías, firmas digitales y observaciones en la aplicación móvil, lo que agiliza la trazabilidad y reduce de forma drástica el uso de documentos físicos.
La adopción de estas soluciones genera mejoras operativas concretas:
- Hasta un 90% menos de tiempo dedicado a la planificación de rutas.
- Entre un 20% y un 30% de ahorro en combustible y reducción de la distancia recorrida.
- Hasta un 25% menos de entregas fallidas o rechazadas.
- Monitoreo en tiempo real del 100% de la flota y de los pedidos.
Estos resultados contribuyen a reducir los kilómetros recorridos, aprovechar mejor la capacidad volumétrica de los vehículos y disminuir tanto el consumo de combustible como la huella de carbono. De esta manera, la eficiencia empresarial se alinea con las metas nacionales de sostenibilidad y logística verde.
En este sentido, Descartes + Drivin reafirma su compromiso de apoyar la modernización de la logística en Colombia mediante soluciones que permitan mejorar la planificación, fortalecer la trazabilidad y utilizar los recursos de manera eficiente en todo el territorio nacional.

