La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, será el torneo más grande de la historia por número de selecciones, partidos, sedes y usuarios conectados.
Esta dimensión amplía de forma significativa la superficie de posibles ciberataques: desde sistemas de venta de entradas, acreditaciones para medios de comunicación y aplicaciones móviles, hasta transmisiones, estadios inteligentes, hoteles, aeropuertos, patrocinadores y administraciones públicas.
En este contexto, S2GRUPO señala que los grandes eventos deportivos ya no pueden protegerse únicamente con medidas físicas: la resiliencia digital será determinante para garantizar la continuidad operativa, la confianza de los aficionados y la reputación de las organizaciones involucradas.
“Un Mundial concentra todos los ingredientes que buscan los ciberdelincuentes: atención global, millones de transacciones, datos sensibles y una presión operativa extrema. La pregunta clave es si la organización estará preparada para detectarlos, contenerlos y recuperarse a tiempo”, afirma Enrique Fenollosa, LATAM General Manager de S2GRUPO.
Principales riesgos en ciberseguridad
- Ransomware: podría afectar sistemas de acreditación, centros de prensa, logística, hoteles o infraestructura tecnológica de los estadios, con impacto directo en la operación y la reputación del torneo.
- Ataques DDoS: la saturación de portales oficiales, aplicaciones, plataformas de venta de entradas o servicios de transmisión puede bloquear el acceso a información crítica y generar pérdidas económicas.
- Phishing y fraude digital: las ventas de entradas falsas, sorteos fraudulentos, paquetes de viaje y sitios web clonados buscarán engañar a aficionados, periodistas, voluntarios y personal de la organización.
- Robo de datos personales: pasaportes, datos biométricos, credenciales, información financiera y datos de delegaciones deportivas serán activos de alto valor para el fraude y la suplantación de identidad.
- Cadena de suministro: proveedores de tecnología, transporte, seguridad privada, telecomunicaciones, catering u hotelería pueden convertirse en puertas de entrada hacia sistemas más críticos si no cuentan con controles adecuados.
- Infraestructuras críticas: redes eléctricas, transporte, telecomunicaciones, centros de datos y dispositivos conectados en estadios inteligentes pueden ser objetivo de sabotaje, interrupciones o accesos no autorizados.
Anticiparse: la mejor estrategia
Para S2GRUPO, la respuesta más eficaz debe combinar gobernanza temprana, un centro unificado de ciberseguridad, intercambio de inteligencia en tiempo real, monitoreo 24/7, ejercicios de crisis, gestión rigurosa de proveedores y planes de continuidad probados. A ello se suma la adopción de modelos Zero Trust, protección avanzada de identidades, autenticación multifactor, segmentación de redes y controles estrictos de privilegios.
“La ciberseguridad debe incorporarse desde el diseño: en las aplicaciones, en los sistemas de acreditación, en los estadios inteligentes y en toda la cadena de proveedores. La tecnología es fundamental, pero la coordinación institucional, la formación de las personas y la capacidad de respuesta son lo que marca la diferencia en un evento de esta magnitud”, asegura Fenollosa.
S2GRUPO subraya que la capacitación que se haya dado a empleados, voluntarios, proveedores y medios de comunicación será clave para reducir el riesgo humano, especialmente frente a campañas de phishing, ingeniería social y desinformación.
La principal lección es clara: en una Copa del Mundo, un incidente digital puede convertirse en un problema operativo, económico, reputacional e incluso de seguridad física. Por ello, la estrategia ganadora será aquella que integre inteligencia de amenazas, vigilancia continua, resiliencia operativa y cooperación público-privada desde las primeras fases de planificación.

