Por Thomas Peacock, director de inteligencia global de fraude en BioCatch
Tras alcanzar la final de la Copa América 2024 por primera vez desde 2001, La Tricolor llega a la Copa Mundial de este verano ubicada en el puesto 13 del ranking más reciente de la FIFA. Si el equipo de Néstor Lorenzo logra replicar su desempeño en la Copa América cuando arranque el Mundial 2026 este junio, también tendrá un impacto indirecto en la actividad bancaria de consumo y el fraude en Colombia.
Casi 1,500 millones de espectadores en todo el mundo siguieron la final de la Copa Mundial de 2022 entre Argentina y Francia, culminando meses de compra de boletos, reservas de vuelos y hoteles, adquisición de recuerdos, consumo en bares y apuestas deportivas. Cuanto más tiempo permanezca Colombia en el torneo de este verano, mayores serán los cambios en el comportamiento de gasto y uso bancario de los consumidores en el país, así como las oportunidades para que los defraudadores aprovechen esas dinámicas.
Cómo el comportamiento redefine el riesgo de fraude
Al analizar la actividad de banca digital durante torneos anteriores de futbol (y un Super Bowl en Estados Unidos), en BioCatch —que trabaja con los bancos más grandes del mundo para prevenir el fraude y el crimen financiero— hemos identificado cambios notables en el comportamiento del consumidor y, en ocasiones, también en el fraude.
Durante la final de la Copa América 2024, los bancos colombianos registraron caídas significativas en los intentos de fraude. Las sesiones legítimas de banca digital en el país siguieron un patrón similar, disminuyendo un 63%.
A lo largo de toda la Copa Mundial de 2018, los bancos mexicanos registraron un 87% menos intentos de fraude. En Brasil, las instituciones financieras observaron una disminución del 21% en los ataques.
El día de la final de la Copa Mundial de 2022, los casos de fraude en Argentina disminuyeron un 93%, presumiblemente porque los consumidores estaban demasiado concentrados como para interactuar con defraudadores y porque los propios delincuentes aficionados al futbol también estaban ocupados viendo el partido.
Los bancos del Reino Unido registraron un aumento del 24% en ataques durante los partidos de Inglaterra en el Mundial de 2018, aunque esos ataques disminuyeron durante los encuentros de la selección rusa, lo que sugiere que gran parte de los ataques dirigidos al Reino Unido provenían de ciberdelincuentes rusos.
Los delincuentes activos durante los partidos también parecían actuar con mayor prisa. Solo el 35% de las sesiones de fraude reportadas en el Reino Unido duraron más de 20 minutos el día de la final de la Eurocopa 2024, frente al 50% durante el resto del mes, mientras que el 56% de las sesiones duró entre apenas dos y diez minutos.
Durante los partidos importantes —especialmente aquellos en los que juega la selección nacional— la actividad de banca digital disminuye, ya que tanto aficionados como defraudadores centran su atención en el encuentro.
En la final de la Euro 2024 entre Inglaterra y España, la actividad de banca digital disminuyó significativamente en ambos países: un 32% en España y un 26% en el Reino Unido.
Durante el Mundial de 2022, también se observó una caída clara en el número de sesiones de banca digital entre aficionados brasileños y argentinos durante los partidos de sus selecciones, lo que sugiere que muchos estaban viendo el encuentro en lugar de utilizar sus aplicaciones bancarias.
Estos cambios de comportamiento muestran cómo los grandes eventos deportivos pueden transformar rápidamente los patrones de actividad en línea. Para los bancos, esto significa que los comportamientos habituales pueden verse muy distintos durante los partidos importantes. Reconocer estos patrones es clave para detectar actividad sospechosa y posibles fraudes.
Picos de actividad en días de partido
Tanto la actividad legítima como la delictiva en banca digital tienden a disminuir durante los partidos, pero aumentan por encima de los niveles normales en los minutos previos al inicio y después del silbatazo final.
Los aficionados suelen generar un aumento de actividad digital antes del inicio o inmediatamente después del partido, principalmente impulsado por las apuestas. Durante los partidos de la Euro 2024 con Inglaterra y Escocia, las sesiones bancarias desde dispositivos con aplicaciones de apuestas instaladas aumentaron un 11% en las dos horas previas al inicio.
El día de la final de la Euro, la actividad aumentó un 9% antes del partido y otro 27% después de que terminó. De forma similar, la final de la Euro 2020 —en la que Italia venció a Inglaterra en penales— registró un aumento del 56% en la actividad bancaria digital tras el silbatazo final en comparación con el punto más bajo durante el partido, con incrementos adicionales durante el tiempo extra, lo que sugiere que los usuarios estaban retirando ganancias o realizando nuevas apuestas.
Una superficie de ataque más amplia
La magnitud de la Copa Mundial de la FIFA 2026 amplificará estos riesgos. Más equipos (48), más partidos (104) y más países anfitriones (tres) implican picos sostenidos de gasto en boletos, viajes, mercancía y apuestas, a menudo impulsados por la urgencia y la disponibilidad limitada. Esto crea condiciones ideales para el fraude.
Es probable que aumenten las estafas de compras, boletos y ataques de suplantación de identidad durante el torneo. Los defraudadores suelen aprovechar la alta demanda y la disponibilidad limitada creando sitios falsos de venta de boletos, tiendas fraudulentas de mercancía o campañas de phishing que aparentan provenir de socios oficiales. Estas estafas se basan en presionar a los usuarios para actuar rápidamente y con menor nivel de verificación.
El trofeo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se entregará el 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. La Selección Colombia sigue siendo una apuesta lejana para conquistar su primera Copa del Mundo. Lo más probable es que el fraude continúe evolucionando en línea con los comportamientos de la banca digital. Reconocer estos patrones, especialmente en los canales móviles, será clave para identificar riesgos a tiempo y proteger a los clientes bancarios colombianos mientras se concentran en lo que ocurre en la cancha.

