La inteligencia artificial ha dejado de ser una herramienta de consulta para convertirse en un motor de productividad. Según los últimos datos de OpenAI Signals, estamos presenciando una transición global donde los usuarios ya no solo buscan respuestas, sino que ponen la tecnología a trabajar en tareas concretas.
Puntos clave del cambio de tendencia:
- Productividad en el trabajo: En entornos laborales, los usuarios tienen más del doble de probabilidades de usar ChatGPT para completar tareas (como programar, redactar o analizar) que para realizar consultas informales. Mientras que fuera del trabajo el uso sigue siendo exploratorio, en la oficina predomina el «hacer».
- Liderazgo de América Latina: La brecha de adopción global se está cerrando rápidamente. Países como Perú, Uruguay y Costa Rica son los que más han escalado posiciones en el ranking mundial de uso per cápita durante el 2026.
- El auge de lo multimedia: El contenido visual y sonoro es el caso de uso con mayor crecimiento, representando ya el 7,8 % de los mensajes globales. En países como Brasil y Colombia, esta cifra supera uno de cada diez mensajes, destacándose por encima del promedio mundial.
- Adopción en mayores de 35 años: La IA está rompiendo la barrera de los «primeros usuarios» jóvenes. El uso entre personas mayores de 35 años ha crecido significativamente, con incrementos de más de 10 puntos porcentuales en países como Francia y Chequia durante el último año.
En conclusión, los datos reflejan una tecnología que se vuelve más útil y diversa, llegando a más personas y geografías, y consolidándose como una herramienta indispensable para la acción profesional y creativa.

