Colombia se convirtió en uno de los mercados estratégicos para Rebill en América Latina. Desde enero de 2026, la compañía multiplicó por tres su volumen procesado en el país y avanza ahora hacia una nueva etapa de expansión apoyada en infraestructura local, nuevos productos y una participación más activa dentro del ecosistema financiero colombiano.
La estrategia tiene entre sus principales referentes a Francisco Andrés León, actual Co-Founder y Chief Strategy Officer de Rebill y ex CEO de PayU Latam. León desarrolló buena parte de su trayectoria dentro de la industria de pagos inicialmente en Latinoamérica y, posteriormente al frente de Bamboo Payment con operaciones en LatAm y Europa, antes de incorporarse al equipo fundador de Rebill.
El movimiento coincide con un momento de transformación profunda para la infraestructura de pagos en Colombia. El despliegue de Bre-B, el sistema interoperable de pagos inmediatos impulsado por el Banco de la República, está acelerando la conexión entre entidades financieras, empresas y usuarios y abre una nueva etapa para los pagos cuenta a cuenta en el país.
“En 2020 en la región, a una empresa internacional le tomaba meses habilitar cobros locales en Colombia o en cualquier otro mercado de la región. Hoy, la infraestructura que lanzamos y seguimos construyendo permite que eso se resuelva en días (en algunos casos horas). Esa es la oportunidad”, sostiene León.
Como parte de esta nueva fase, Rebill inauguró oficinas locales en la exclusiva zona de Usaquén, que se suman a su presencia en Miami, y avanza en la incorporación de débito automático desde cuentas bancarias colombianas, una funcionalidad orientada a compañías que necesitan automatizar cobros y reducir su dependencia exclusiva de las tarjetas.
La apuesta se produce además en un mercado donde los pagos digitales continúan ganando terreno. El Banco de la República informó que durante 2025 las transferencias inmediatas crecieron más de 150% en número de operaciones, mientras el comercio electrónico colombiano alcanzó COP $145,4 billones y cerca de 684 millones de transacciones durante el año.

