La astrofísica está dando un salto cuántico gracias a la inteligencia artificial. Chi-kwan Chan, investigador del Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT), está utilizando Codex para revolucionar las simulaciones de plasma que rodea a los agujeros negros.
El desafío de los «pasos de tiempo»
Modelar el entorno de un agujero negro es una pesadilla computacional. En regiones de calor extremo, las partículas de plasma no chocan entre sí, sino que giran en espirales cerradas alrededor de campos magnéticos. Hasta ahora, incluso las supercomputadoras más rápidas del mundo se veían frenadas al tener que calcular cada pequeño giro de billones de electrones, limitando el realismo de estos «gemelos digitales».
Codex como motor de descubrimiento
Para superar este bloqueo, Chan emplea la IA para derivar y probar nuevos algoritmos matemáticos que eviten rastrear cada movimiento minúsculo de forma directa. Aunque los modelos de lenguaje pueden cometer errores, el equipo científico utiliza un enfoque de verificación rigurosa: Codex propone esquemas numéricos que los investigadores inspeccionan, prueban y validan físicamente.
Hacia el primer video de un agujero negro
Este avance es crucial para el proyecto EHT, que tras capturar la primera imagen de un agujero negro en 2019, ahora busca producir el primer video de un agujero negro supermasivo en la galaxia M87. Si estos nuevos algoritmos tienen éxito, permitirán simular billones de partículas, desbloqueando niveles de física que han estado fuera del alcance de la ciencia durante décadas.

