Caban Energy fue reconocida con un CARIF Industry Award 2026, uno de los premios que destacan las iniciativas que están transformando la infraestructura del Caribe, por su liderazgo en el desarrollo de soluciones de resiliencia energética para infraestructura crítica. El reconocimiento cobra especial relevancia tras el paso del huracán Melissa en octubre del 2025 en Jamaica, donde las afectaciones al suministro eléctrico tuvieron un fuerte impacto sobre las redes de telecomunicaciones y la conectividad de miles de personas.
Frente a este escenario, la solución implementada por Caban Energy en los sitios de Digicel Jamaica, basada en energía solar, almacenamiento en baterías y gestión inteligente de la energía, permitió mantener operativa una parte significativa de la infraestructura desplegada durante la emergencia, demostrando que la energía puede ser un factor determinante para garantizar la continuidad de las comunicaciones ante eventos climáticos extremos.
“En Caban Energy recibimos este reconocimiento con enorme gratitud y, sobre todo, como una validación de nuestro principal propósito que es desarrollar sistemas energéticos más flexibles, confiables, continuos y resilientes. El paso del huracán Melissa nos permitió ver de primera mano el impacto que puede tener una infraestructura energética preparada para enfrentar este tipo de situaciones. Saber que nuestra tecnología contribuyó a mantener conectadas a miles de personas con sus familias y seres queridos en medio de una emergencia fue, sin duda, una de las mayores satisfacciones de este proyecto. Ganar el CARIF Industry Award 2026 representa el reconocimiento a una visión que busca transformar la manera en que entendemos la energía y su papel en la construcción de una infraestructura más resiliente para el Caribe.” Aseguró Alexandra Rash, CEO de Caban Energy.
En este proyecto, Caban Energy generó 7.888 MWh de energía limpia al año mediante la integración de energía solar y almacenamiento con baterías, con este proyecto en el Caribe. Además, se lograron evitar más de 4.433 toneladas de CO₂ anuales, un impacto equivalente a retirar cerca de 1.000 vehículos de gasolina de las carreteras durante un año. Estos resultados evidencian cómo la combinación de energías renovables y almacenamiento puede generar beneficios ambientales, pero también aportar mayor confiabilidad ante situaciones críticas.
Para lograr estos resultados en el Caribe, Caban Energy apostó por una solución que va mucho más allá de la instalación de paneles solares. La compañía integró generación solar, sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) y su plataforma de gestión energética Continuo, que permite monitorear y controlar el comportamiento de la infraestructura en tiempo real, las 24 horas del día. Esta integración permite que los sitios reduzcan su dependencia de la red eléctrica y cuenten con una fuente de respaldo ante interrupciones del suministro, mientras el monitoreo y la analítica predictiva facilitan anticiparse a posibles fallas y optimizar el desempeño de los sistemas.
La experiencia en el Caribe también pone sobre la mesa una conversación que cada vez cobra mayor relevancia en Colombia: el papel del almacenamiento energético en la confiabilidad del sistema frente a escenarios de alta vulnerabilidad. La alerta reciente de la ONU sobre un Fenómeno de El Niño que podría convertirse en uno de los más fuertes de los últimos 40 años pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de contar con mecanismos que permitan responder ante situaciones críticas.
Más allá del reconocimiento, el caso de Jamaica demuestra que la resiliencia energética tiene un impacto directo sobre la vida de las personas, es decir, cuando la energía puede mantenerse disponible, también pueden mantenerse activos servicios esenciales como las telecomunicaciones. En Colombia, donde el almacenamiento con baterías empieza a tomar un papel estratégico frente a los retos de confiabilidad del sistema y a escenarios climáticos cada vez más exigentes, la experiencia de Caban Energy en el Caribe plantea una oportunidad concreta, utilizar la tecnología no solo para hacer más limpia la energía, sino para hacer más resiliente la infraestructura que depende de ella.

